DESHOJANDO LA MARGARITA (I)

Si la figura de la Madre de Día fuera un ente corpóreo que viviera entre nosotros, quizá con el aspecto de esta imagen:

© Anna Sánchez Bielecka

…tendría muy difícil vivir en según que sitios de nuestro país. Al igual que otras muchas personas debería emigrar a los países de nuestro entorno en busca de una vida mejor.

Y es que en nuestro país no existe una legislación específica que regule las Madres de Día y se prevé como una figura alegal. No obstante, son varias las Comunidades Autónomas que han legislado sobre la figura a fin de regularizar su situación.

Pese a no haber muchas, las distintas  normativas son dispares en su contenido, ante lo cual la Madre de Día se siente a ratos comprendida, a ratos rechazada. ¿Me querrán o no en Cataluña? ¿Y en Navarra?

Con esta entrada iniciamos una serie de posts con el objeto de plasmar las características generales de las diferentes normativas autonómicas en materia de Madres de Día.  La primera normativa que explicaremos a modo de inauguración será la de la Comunidad de Madrid.

La legislación de Madrid se caracteriza por la dificultad de acceso a la misma. No basta con escribir en el buscador de Google. Ello se debe al hecho de que la normativa está formada por un conglomerado de disposiciones, que han de leerse conjuntamente para extraer toda la información, y que son las siguientes:

  • LEY 11/2002, de 18 de diciembre, de Ordenación de la Actividad de los Centros y Servicios de Acción Social y de Mejora de la Calidad en la Prestación de los Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid.
  • Decreto 21/2015, de 16 de abril, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba el Reglamento Regulador de los Procedimientos de Autorización Administrativa y Comunicación Previa para los Centros y Servicios de Acción Social en la Comunidad de Madrid, y la inscripción en el Registro de Entidades, Centros y Servicios.
  • ORDEN 613/1990, de 6 de noviembre, de la Consejería de Integración Social, por la que se desarrolla el Decreto 6/1990, de 26 de enero, creador del Registro de Entidades que desarrollan actividades en el campo de la acción social y Servicios Sociales en la Comunidad de Madrid.

Lo cierto es que la legislación madrileña es un cajón de sastre en el que se incluyen las Madres de Día

El punto de partida es una Orden de la Consejería madrileña, que se remite a una Ley cuyo desarrollo normativo se hace por Decreto….Y este mismo Decreto describe las entidades afectadas, entendiendo éstas como entidades que prestan un servicio social. Tras esta serie de referencias cruzada, finalmente no se definen ni mencionan las MADRES DE DÍA ni las CUIDADORAS.

De las disposiciones se puede concluir que: se obliga a inscribir a las Madres de Día en un registro, no se hace mención del régimen fiscal ni de la SS, se inscriben entidades, los requisitos que se establecen no se adaptan a la figura y sólo se centra en las autorizaciones para ejercer sin entrar en el fondo -se modifica, a fin de cuentas, una norma de 1990…

En nuestra opinión, la legislación madrileña deja mucho que desear, y ello porque no entra a regular la figura de la Madre de Día, sino que utilizando diferentes denominaciones pretende dar cobertura a una figura para la que no hay adaptación posible en normas antiguas.

Seguiremos analizando las diferentes regulaciones de la Madre de Día en los siguientes posts (no tan extensos como este introductorio). El siguiente pétalo: Navarra.

Un saludo desde Pherus!